
En 2026, Longines conmemora uno de los hitos más importantes de su historia relojera: el 90º aniversario de la patente de su revolucionario cronógrafo con función Flyback, una innovación que transformó el cronometraje aeronáutico y que sigue ocupando un lugar fundamental en la identidad técnica de la manufactura de Saint-Imier.
Patentada oficialmente el 16 de junio de 1936, esta solución mecánica permitió simplificar de forma radical la medición de intervalos consecutivos durante el vuelo, convirtiéndose rápidamente en una herramienta esencial para pilotos, exploradores y profesionales de la aviación.
Una innovación nacida en la edad de oro de la aviación
Durante la década de 1930, la aviación vivía una etapa de expansión sin precedentes. Los vuelos eran cada vez más largos, rápidos y complejos, lo que exigía instrumentos de navegación capaces de ofrecer información precisa de forma inmediata.
Fue en este contexto cuando Longines desarrolló un mecanismo capaz de detener, reiniciar y poner en marcha nuevamente el cronógrafo mediante una sola pulsación. Esta función, conocida como Flyback o retorno en vuelo, eliminaba la necesidad de ejecutar tres acciones independientes, reduciendo significativamente el margen de error y facilitando la navegación aérea.
La primera serie de estos cronógrafos salió de los talleres de Saint-Imier a finales de 1934. Un año después, el 12 de junio de 1935, Longines presentó la solicitud de patente que sería concedida oficialmente en 1936, otorgando a la firma una ventaja tecnológica decisiva en el desarrollo de cronógrafos profesionales.

El calibre 13ZN: una leyenda de la relojería
La materialización más emblemática de esta innovación llegó con el lanzamiento del calibre 13ZN, considerado hoy uno de los movimientos cronográficos más importantes de la historia de la relojería.
Este movimiento introdujo la función Flyback en producción regular y destacó por su construcción compacta, fiabilidad mecánica y excepcional calidad de ejecución. Aunque su fabricación fue relativamente breve, su influencia resultó enorme y aún hoy sigue siendo una referencia para coleccionistas y especialistas.
Muchos de los primeros ejemplares fueron destinados a los mercados italiano y estadounidense, donde la aviación experimentaba un desarrollo acelerado. Entre sus usuarios más célebres figura el explorador estadounidense Richard E. Byrd, quien utilizó un cronógrafo Longines Flyback durante su tercera expedición a la Antártida entre 1939 y 1940.
Actualmente, los relojes equipados con el calibre 13ZN se encuentran entre las piezas vintage más codiciadas del catálogo histórico de Longines.
Una herencia que sigue viva
Lejos de quedar relegada al pasado, la función Flyback continúa desempeñando un papel central dentro de la oferta contemporánea de Longines.
La marca reforzó esta herencia en 2023 con el lanzamiento del Longines Spirit Flyback, un cronógrafo que reinterpretó esta histórica complicación para una nueva generación de aficionados a la relojería y a la aviación.
Equipado con el calibre automático L791.4, el modelo presenta una caja de acero inoxidable de 42 mm, bisel bidireccional con inserto cerámico, corona atornillada, cristal de zafiro con tratamiento antirreflejos multicapa y una resistencia al agua de hasta 100 metros.
La evolución más reciente llegó en 2025 con el Longines Spirit Pilot Flyback, una versión más compacta de 39,5 mm equipada con el calibre manual L792.4.
Tecnología moderna al servicio de una complicación histórica
Ambos movimientos incorporan soluciones técnicas de última generación que garantizan elevados niveles de precisión y fiabilidad:
- Función cronógrafo Flyback con rueda de pilares.
- Certificación oficial de cronómetro COSC.
- Espiral de silicio monocristalino antimagnética.
- Reserva de marcha de hasta 68 horas.
- Arquitectura optimizada para un uso intensivo.
Estas características permiten mantener intacto el espíritu del invento original mientras responden a las exigencias de la relojería contemporánea.
Una idea tan vigente como hace 90 años
Noventa años después de su patente, el Flyback sigue representando una de las aportaciones más relevantes de Longines al desarrollo del cronógrafo moderno. Su capacidad para ofrecer una medición rápida, intuitiva y precisa continúa siendo un ejemplo de ingeniería funcional aplicada a una necesidad real.
Más allá de la nostalgia histórica, el Flyback encarna una filosofía relojera basada en la utilidad, la precisión y la innovación permanente. Una visión que Longines ha mantenido intacta desde los años treinta y que continúa definiendo algunas de sus creaciones más emblemáticas.
Con esta celebración, la manufactura suiza rinde homenaje a una invención que no solo contribuyó al progreso de la aviación, sino que también ayudó a escribir uno de los capítulos más importantes de la historia de la relojería mecánica.




