
Cartier reafirma su compromiso con la transmisión del saber hacer relojero y el impulso de las nuevas generaciones con la celebración de la 28ª edición del Cartier Prize for Watchmaking Talents of Tomorrow, un certamen que desde 1995 reconoce la creatividad, la innovación técnica y el talento emergente en el ámbito de la alta relojería.
La ceremonia tuvo lugar el pasado 24 de junio de 2026 en la Maison des Métiers d’Art de La Chaux-de-Fonds, Suiza, un escenario especialmente significativo para la Maison, dedicado a la preservación y promoción de los oficios artísticos vinculados a la relojería y la joyería.

Una reflexión sobre una nueva forma de entender el tiempo
Para esta edición, Cartier propuso a los participantes un desafío tan técnico como conceptual: desarrollar una creación inspirada en el movimiento del péndulo bajo el tema “Shifting the Balance: Reading and Understanding Time Differently” (Cambiar el equilibrio: leer y comprender el tiempo de forma diferente).
La propuesta invitaba a replantear la manera tradicional de percibir el tiempo, una filosofía profundamente arraigada en la historia creativa de la Maison y presente en algunas de sus piezas más emblemáticas, como los relojes Mystery Clocks, el Révélation d’une Panthère, el Santos Dumont Rewind o el Tank à Guichets.
Tras una primera selección basada en bocetos, textos y presentaciones audiovisuales, doce finalistas dispusieron de ochenta horas de trabajo distribuidas a lo largo de tres meses para materializar sus proyectos con el apoyo de sus mentores.

La Maison des Métiers d’Art, un escenario simbólico
Por primera vez en la historia del certamen, la entrega de premios se celebró en la Maison des Métiers d’Art, institución creada por Cartier en 2014 para preservar disciplinas artesanales poco comunes como el esmaltado, la marquetería o diversas técnicas decorativas aplicadas a la relojería.
Este espacio representa la visión de Cartier sobre la transmisión del conocimiento, combinando patrimonio, innovación y excelencia artesanal en un entorno concebido para fomentar el diálogo entre tradición y modernidad.

Un jurado de referencia en la alta relojería
La edición de 2026 contó con un jurado integrado por reconocidas figuras del sector:
- Roy Davidoff, especialista en relojes vintage y cofundador de Roy & Sacha Davidoff.
- Pascale Lepeu, directora de la Colección Cartier.
- Nathalie Marielloni, conservadora del Museo Internacional de Relojería.
- Pascal Ravessoud, vicepresidente de la Fondation de la Haute Horlogerie.
- Kari Voutilainen, maestro relojero independiente.
Tras las deliberaciones, se seleccionaron seis ganadores, repartidos entre las categorías de aprendices y técnicos relojeros.

Aymeric Peters conquista el primer premio entre los aprendices
El máximo galardón en la categoría Apprentice Watchmakers fue para Aymeric Peters, del IATA de Namur (Bélgica), gracias a su creación Silence Choisi.
La pieza propone una visión poética del tiempo a través de un reloj de sobremesa cuyas agujas permanecen inmóviles a las seis en punto hasta que el usuario activa un mecanismo mediante una llave. Solo entonces el tiempo «cobra vida» y las agujas recuperan instantáneamente su posición correcta.
El proyecto destacó por su capacidad para combinar precisión mecánica y reflexión filosófica sobre la percepción temporal.

Segundos premios ex aequo
El jurado otorgó dos segundos premios compartidos:
Layla Sluysmans (IATA, Bélgica) presentó Nymphéa, una delicada flor mecánica inspirada en el nenúfar, cuyos pétalos se abren y cierran durante un ciclo de dos horas revelando progresivamente la esfera esmaltada.
Por su parte, Édouard Nicod, del Lycée Edgar Faure de Morteau (Francia), fue reconocido por La Dualité Des Opposés, un reloj de sobremesa que invierte los códigos tradicionales de la relojería y explora el equilibrio entre movimiento e inmovilidad mediante una pantera utilizada como contrapeso simbólico.
Arthur Choquet se impone entre los técnicos relojeros
En la categoría de técnicos, el primer premio fue para Arthur Choquet, del Lycée Jean Jaurès de Rennes, gracias a Un Instant.
La pieza se inspira en la arquitectura haussmanniana parisina y plantea una nueva lectura del tiempo mediante una construcción que establece un diálogo entre movimiento, memoria histórica y proyección hacia el futuro.
Segundo y tercer premio
El segundo puesto recayó en Adam Deroche, del Lycée Diderot de París, por Médusée, un reloj de sobremesa donde las agujas permanecen inmóviles mientras son los propios números los que se desplazan para indicar la hora.
La creación combina cerámica, esmalte, resina y técnicas decorativas relojeras para ofrecer una reflexión sobre la inmovilidad y el movimiento perpetuo.
El tercer premio fue concedido a Adrien Stefenelli, del Lycée Jean Jaurès de Rennes, por Echo, una obra que prescinde de agujas y esfera para sustituir la indicación visual del tiempo por una señal acústica inspirada en el sonido de una gota de agua.
El futuro de la relojería según Cartier
Además de recibir un reloj Cartier, los seis ganadores disfrutarán de una inmersión exclusiva en la Maison. Los vencedores absolutos de cada categoría tendrán también acceso a una oportunidad de prácticas dentro de Cartier.
Con casi tres décadas de historia, el Cartier Prize for Watchmaking Talents of Tomorrow se ha consolidado como una de las iniciativas más relevantes para la promoción del talento relojero emergente. Más allá de premiar la excelencia técnica, el concurso impulsa nuevas formas de pensar la relojería y confirma la voluntad de Cartier de preservar y renovar un patrimonio artesanal que sigue evolucionando generación tras generación.




