
En la relojería contemporánea, pocas marcas han redefinido el lenguaje estético con la contundencia de Richard Mille.
Ahora, la Maison presenta el capítulo final de una de sus exploraciones más reconocibles: la colección RM 07-01 Coloured Ceramics, una serie que desde 2021 ha llevado el color y los materiales al centro del discurso relojero.
La edición 2026 marca su culminación con tres nuevos modelos RM 07-01, cada uno limitado a 50 piezas, que incorporan por primera vez el arte del engaste como elemento central de su identidad.
Donde el color se convierte en lenguaje
Desde su origen, la colección RM 07-01 Coloured Ceramics ha sido un estudio sobre la interacción entre color, textura y forma. En esta última iteración, ese diálogo alcanza su máxima expresión.
Las nuevas esferas despliegan una composición rica y dinámica:
- cerámica coloreada trabajada con precisión micrométrica
- apliques de caucho cortados con láser
- elementos engastados con diamantes sobre oro blanco
Todo ello sobre una base de oro rojo tratado con PVD gris, que aporta profundidad y contraste al conjunto.
El resultado es una estética vibrante, casi cinética, donde la luz se fragmenta y se refleja en múltiples planos, generando una sensación visual en constante transformación.
El engaste como nueva dimensión estética
La gran novedad de esta edición final es la introducción del engaste de diamantes, integrado con precisión dentro de la arquitectura de la esfera.
Lejos de ser un elemento puramente ornamental, el diamante actúa aquí como un punto de tensión visual, capturando la luz y prolongando el efecto cromático del conjunto.
Cada reflejo añade una dimensión adicional a la composición, reforzando la idea de que estos relojes no solo se leen, sino que se contemplan.
Una inspiración anclada en los años 80
El lenguaje estético de esta colección encuentra su origen en la efervescencia creativa de los años 80, una década marcada por:
- contrastes radicales
- libertad formal
- exploración de nuevos materiales
Richard Mille reinterpreta ese espíritu a través de una estética contemporánea que combina geometría estructurada y abstracción expresiva.
Como señaló Cécile Guenat, directora de Creación y Desarrollo de la marca:
“Estos relojes juegan con la yuxtaposición de colores vibrantes y texturas contrastadas, afirmando una identidad gráfica singular y disruptiva”.
Guilloché: tradición al servicio de la modernidad
En contraste con esta explosión de color y materiales, la colección incorpora una técnica profundamente arraigada en la historia de la relojería: el guilloché.
Ejecutado mediante un torno manual tipo rose engine, este trabajo artesanal genera:
- finas líneas estriadas
- patrones geométricos complejos
- una interacción sutil entre luz y sombra
Cada esfera requiere una ejecución milimétrica por parte del maestro guillocheur, donde la presión, la regularidad y la precisión absoluta son esenciales para lograr un acabado perfecto.
Esta combinación de técnicas —desde la cerámica de alta tecnología hasta el guilloché tradicional— refleja uno de los principios fundamentales de Richard Mille: no hacer concesiones ni en lo técnico ni en lo estético.
El calibre CRMA2: ingeniería al servicio del diseño
En el corazón de estos modelos late el calibre de manufactura CRMA2, un movimiento automático esqueletado que refuerza la identidad técnica de la colección.
Su arquitectura abierta dialoga con la complejidad visual de la esfera, integrándose plenamente en el diseño general del reloj.
El final de una serie convertida en icono
Con esta edición de 2026, Richard Mille cierra un ciclo iniciado en 2021.
Lo que comenzó como una exploración del color se ha convertido en una de las colecciones más reconocibles de la marca, un laboratorio donde convergen materiales innovadores, técnicas tradicionales y una visión estética radicalmente contemporánea.
Limitados a 50 piezas por modelo, estos tres nuevos RM 07-01 no solo marcan el final de una serie, sino también la consolidación de un lenguaje propio dentro de la alta relojería del siglo XXI.




