En 1986, Rado presentó el Integral, un reloj que marcaría un punto de inflexión en la trayectoria de la firma suiza. Fue la primera colección de Rado en incorporar cerámica de alta tecnología, un material que acabaría convirtiéndose en uno de los principales rasgos distintivos de la Maison.
Cuarenta años después, el Integral regresa en una edición limitada que conserva la esencia del diseño original y la interpreta desde una estética más sofisticada. La combinación de cerámica negra de alta tecnología, detalles en oro amarillo y diamantes establece un diálogo entre innovación material, diseño y elegancia.
La geometría del Integral
Desde su lanzamiento, el Integral destacó por una silueta claramente definida. Su caja rectangular, el perfil estilizado y, especialmente, la integración del brazalete como parte inseparable del conjunto contribuyeron a establecer una nueva concepción del reloj contemporáneo.
La nueva edición mantiene estos códigos fundamentales, pero introduce una esfera en tono oro amarillo con acabado cepillado vertical. La textura modifica la forma en que la luz se refleja sobre la superficie y aporta profundidad a una composición deliberadamente depurada.
Cinco diamantes negros de talla baguette ocupan las principales posiciones horarias. Su presencia introduce un contraste preciso con la esfera dorada y las agujas negras, reforzando la personalidad de esta edición conmemorativa.

Cerámica negra y oro amarillo
El brazalete continúa siendo uno de los elementos esenciales de la arquitectura del Integral. En esta nueva interpretación combina acero inoxidable con revestimiento PVD en color oro amarillo y eslabones centrales realizados en cerámica de alta tecnología negra pulida.
El contraste entre ambos materiales permite acentuar la geometría del reloj y, al mismo tiempo, mantener una de las características fundamentales de la cerámica de Rado: su combinación de ligereza, resistencia y tacto suave.
Más que un recurso estético, la cerámica constituye aquí una parte esencial de la identidad del Integral.
La cerámica de alta tecnología, una seña de identidad
La introducción de la cerámica de alta tecnología en el Integral de 1986 fue un paso decisivo para Rado. Desde entonces, la firma ha desarrollado una relación particularmente estrecha con este material, explorando tanto sus propiedades técnicas como sus posibilidades formales.
Rado se presenta como “Master of Materials”, una filosofía que sitúa la investigación y el dominio de los materiales en el centro de su propuesta relojera.
En el nuevo Integral Limited Edition, la cerámica negra pulida aporta profundidad y contraste al conjunto, además de conservar las cualidades de comodidad y resistencia asociadas a este material.
1.986 piezas para cuatro décadas
La elección de la producción limitada establece un vínculo directo con la historia del modelo. Rado fabricará 1.986 unidades, una cifra que reproduce el año en el que nació el Integral.
Cada reloj incorpora en el fondo de caja un grabado específico:
“LIMITED EDITION, XXXX/1986”
Una inscripción que convierte cada pieza en parte de una serie conmemorativa vinculada directamente al origen del modelo.
Precisión de cuarzo
En el interior del reloj se encuentra el calibre de cuarzo R279 PreciDrive de Rado, concebido para ofrecer precisión y fiabilidad.
La elección de este movimiento mantiene el carácter funcional del Integral y completa una creación en la que el protagonismo recae especialmente en el diseño, los materiales y la continuidad histórica del modelo.
Cuarenta años después
El nuevo Rado Integral Limited Edition recupera uno de los diseños fundamentales de la historia de la firma y lo adapta a una nueva generación sin renunciar a sus rasgos esenciales.
La geometría rectangular, el brazalete integrado y la cerámica de alta tecnología siguen definiendo su identidad. Ahora, la combinación de cerámica negra pulida, oro amarillo y diamantes negros añade una dimensión más sofisticada a un diseño nacido hace cuatro décadas.
Con 1.986 piezas, Rado convierte así el aniversario del Integral en una celebración de su propia historia material: cuatro décadas después de introducir la cerámica de alta tecnología en la colección, aquel lenguaje de diseño continúa formando parte de la visión contemporánea de la relojería de la Maison.








