
La casa de subastas Phillips, en asociación con Bacs & Russo, ofrecerá este mes de noviembre una de las piezas más relevantes que han llegado al mercado de la relojería independiente: el F.P. Journe Chronomètre à Résonance 022/99R, considerado el primer ejemplar comercial de este emblemático modelo y uno de los aproximadamente diez relojes de preproducción conocidos.
La pieza, que permanece en manos de su propietario original desde 1999, saldrá a la venta durante The Geneva Watch Auction: XXIV, que se celebrará los días 7 y 8 de noviembre de 2026 en Ginebra, con una estimación de entre 500.000 y 1.000.000 de francos suizos.
Un reloj que marcó el inicio de una leyenda
Con una caja de platino de 38 milímetros, esfera de oro rosa brillante con subesferas plateadas y movimiento de latón, este Chronomètre à Résonance ocupa un lugar único en la historia de F.P. Journe.
Su relevancia no reside únicamente en su rareza, sino en la inscripción grabada en el fondo de caja: 022/99R.
El sufijo 99R indica que la caja fue encargada en 1999, un año antes del lanzamiento oficial del modelo en 2000. El número 022 posee aún mayor importancia: tras reservar las referencias 001 a 020 para los primeros suscriptores del Tourbillon Souverain y conservar François-Paul Journe el número 021 como reloj de presentación, el 022 se convirtió en el primer Chronomètre à Résonance comercializado.
El propietario original eligió expresamente ese número porque coincidía con el día de su nacimiento, sin imaginar que terminaría conservando el ejemplar comercial más antiguo de uno de los relojes más influyentes de la relojería contemporánea.
Una exclusiva serie de preproducción
Antes del lanzamiento oficial, F.P. Journe produjo un reducido grupo de relojes de preproducción, del que se estima que sobreviven únicamente una decena de ejemplares.
Esta serie antecede incluso a los codiciados modelos Souscription y Pre-Souscription, que en los últimos años han protagonizado algunos de los resultados más destacados en las subastas internacionales.
Además de su extraordinaria procedencia, el 022/99R conserva numerosos rasgos especialmente apreciados por los coleccionistas, como:
- grabados poco profundos en el fondo de caja;
- esfera de oro rosa brillante con subesferas plateadas;
- movimiento realizado en latón;
- configuración correspondiente a las primeras fases de desarrollo del modelo.
El reloj que llevó la resonancia a la muñeca
Presentado oficialmente en el año 2000, el Chronomètre à Résonance fue el primer reloj de pulsera capaz de aprovechar el fenómeno físico de la resonancia para mejorar la estabilidad de la marcha.
François-Paul Journe trasladó al reloj de pulsera un principio estudiado siglos antes por Antide Janvier y posteriormente por Abraham-Louis Breguet, desarrollando un movimiento equipado con dos órganos reguladores muy próximos entre sí que, mediante las diminutas vibraciones generadas durante su funcionamiento, terminan sincronizando sus oscilaciones.
Más de veinticinco años después, esta solución continúa siendo una de las complicaciones más emblemáticas de la relojería independiente.
El fenómeno F.P. Journe en las subastas
La evolución del mercado de F.P. Journe durante los últimos años ha sido una de las más espectaculares del coleccionismo relojero.
Solo en 2026, Phillips ha establecido nuevos hitos con la venta de tres Chronomètre à Résonance históricos:
- Souscription Nº 007, adjudicado por 13,9 millones de dólares.
- Souscription Nº 18, vendido por 6,3 millones de dólares.
- La edición limitada Pisa, que alcanzó los 3 millones de dólares.
A diferencia de estas piezas, el atractivo del 022/99R reside en representar el auténtico punto de partida comercial del modelo.
Una oportunidad excepcional para los coleccionistas
Alexandre Ghotbi, vicepresidente y responsable del departamento de relojes para Europa y Oriente Medio de Phillips, junto a Tiffany To, especialista internacional y directora de la subasta, destacan que esta pieza no es simplemente un Résonance temprano, sino probablemente el primer ejemplar entregado, el reloj que demostró que la innovadora complicación concebida por François-Paul Journe funcionaba con éxito en un reloj de pulsera.
Los especialistas subrayan además que los relojes de preproducción de este nivel prácticamente nunca llegan al mercado, por lo que consideran esta subasta como una oportunidad única para los coleccionistas de alta relojería independiente.




