
En Watches and Wonders Geneva 2026, H. Moser & Cie. redefine los códigos de la alta relojería con el Streamliner Pump, una creación que fusiona innovación mecánica y espíritu lúdico en colaboración con Reebok.
El gesto Pump, reinterpretado
Inspirado en las icónicas zapatillas Pump de finales de los 80, el reloj sustituye la corona tradicional por un pulsador de aluminio anodizado. Cada presión transmite energía directamente al muelle real, activando simultáneamente el indicador de reserva de marcha. Más que un mecanismo, se trata de una experiencia táctil: una interacción directa entre usuario y reloj.
Una sola pulsación genera más de una hora de reserva de marcha, introduciendo una nueva dimensión sensorial en la carga manual.
Un calibre rediseñado
Para hacer posible esta innovación, la manufactura ha transformado por completo el calibre automático HMC 500 en un movimiento de cuerda manual adaptado al sistema Pump. El resultado es un mecanismo compacto, ligero y esqueletado, visible a través del fondo de zafiro, que mantiene la estética depurada característica de la marca.
Materiales poco convencionales
El Streamliner Pump se presenta en dos versiones limitadas a 250 piezas cada una. Su caja está fabricada en fibra de cuarzo forjada, un material inusual en relojería que ofrece ligereza, resistencia UV y una estética única con patrones irrepetibles.
En su interior, una estructura de titanio actúa como exoesqueleto protector, garantizando hermeticidad hasta 10 ATM y reforzando la durabilidad del conjunto. La esfera lacada, disponible en negro o blanco, mantiene un enfoque minimalista, con detalles luminiscentes y un indicador de reserva de marcha en color naranja.
Lujo con actitud
Bajo la dirección de Edouard Meylan, la marca reafirma su posicionamiento como un actor disruptivo dentro de la alta relojería. El Streamliner Pump no solo introduce una innovación técnica, sino que propone una nueva relación emocional con el objeto: tocar, presionar y sentir el tiempo.
De la muñeca al calzado
La colaboración va más allá del reloj. Como extensión conceptual, ambas marcas han desarrollado una zapatilla Pump exclusiva, reservada para propietarios del modelo, cerrando así el círculo entre relojería y cultura urbana.
En conjunto, el Streamliner Pump demuestra que la innovación no solo reside en la complejidad técnica, sino también en la capacidad de reintroducir el juego y la interacción en la experiencia relojera.



