Chopard presenta una pieza única para la subasta bienal TimeForArt 2026: un Alpine Eagle 41 XP de 41 mm cuya esfera de oro blanco, grabada a mano durante 80 horas, reproduce el movimiento de las alas de un águila en pleno vuelo.
La naturaleza es el mayor de los artesanos. Bajo esta premisa, Chopard ha creado el Alpine Eagle 41 XP TimeForArt 2026 Edition 3, una interpretación excepcional de su colección deportiva que convierte la esfera en una auténtica obra de arte. Concebido como pieza única para la subasta TimeForArt, este reloj explora la relación entre la alta relojería y las artes visuales a través de un trabajo artesanal de extraordinaria delicadeza.
Desde su lanzamiento en 2019, Alpine Eagle representa una visión contemporánea de un reloj histórico de Chopard, reinterpretado a partir de la experiencia compartida de tres generaciones de la familia Scheufele. Su inspiración procede del águila que sobrevuela los Alpes, símbolo de libertad, fuerza y visión. En esta edición especial, esa referencia natural adquiere una expresión más literal: el movimiento de las alas del ave queda inmortalizado en una esfera esculpida a mano.
Una esfera que captura el vuelo de un águila
La gran protagonista del Alpine Eagle 41 XP TimeForArt 2026 es su esfera de oro blanco ético de 18 quilates, grabada manualmente y recubierta de una pátina negra. Frente al motivo radial inspirado en el iris del águila que caracteriza habitualmente a la colección, esta creación presenta un bajorrelieve que reproduce el movimiento de sus alas.
El artesano ha esculpido individualmente cada pluma, trabajando las transiciones entre planos para crear una sensación de volumen y profundidad. La luz se desplaza sobre las superficies grabadas y revela matices diferentes según el ángulo de observación, mientras la pátina acentúa los contrastes y permite apreciar la riqueza del detalle.
El desafío técnico resulta especialmente significativo por la escala del trabajo: la esfera no supera un milímetro de grosor. Conseguir esta combinación de relieve, precisión y delicadeza ha exigido 80 horas de trabajo completamente artesanal.
La intervención transforma uno de los elementos más reconocibles de Alpine Eagle en una composición artística singular, sin renunciar a la identidad formal de la colección.
Lucent Steel™: proporciones deportivas y perfil extraplano
La esfera queda enmarcada por una caja de 41 mm de diámetro y apenas 8 mm de grosor, realizada en Lucent Steel™, el acero desarrollado por Chopard que combina brillo, resistencia y propiedades hipoalergénicas.
El diseño conserva los códigos esenciales de Alpine Eagle: bisel con ocho tornillos de fijación indexados, corona grabada con una rosa de los vientos, carrura con acabado satinado vertical y chaflanes pulidos. El cristal de zafiro antirreflectante y el fondo transparente completan una arquitectura que permite contemplar tanto la esfera como el movimiento.
La caja ofrece una hermeticidad de hasta 100 metros. El conjunto mantiene el carácter deportivo de Alpine Eagle, pero la delgadez de su perfil y el protagonismo de la esfera le confieren una presencia especialmente refinada.
El Lucent Steel™ utilizado por Chopard incorpora un 80 % de material reciclado. Introducido en 2019 con Alpine Eagle, este acero se caracteriza por su elevada pureza, su brillo y su resistencia a la abrasión, y forma parte del compromiso de la Maison con una concepción más responsable del lujo.
El calibre L.U.C 96.17-L: mecánica de precisión
En el interior del reloj trabaja el calibre automático L.U.C 96.17-L, desarrollado, diseñado y ensamblado en los talleres de Chopard Manufacture. Su arquitectura extraplana, con un grosor de solo 3,30 mm, permite mantener las reducidas proporciones de la caja.
El movimiento integra 172 componentes y 29 rubíes, funciona a una frecuencia de 28.800 alternancias por hora —4 Hz— y ofrece una reserva de marcha de 65 horas. La tecnología Chopard Twin, basada en dos barriletes superpuestos, contribuye a proporcionar una entrega de energía regular sin comprometer la delgadez del calibre.
La carga se realiza mediante un microrrotor de oro amarillo de 22 quilates, mientras que los puentes están decorados con Côtes de Genève. A través del fondo abierto, grabado con la inscripción «TimeForArt», se puede observar esta construcción mecánica.
Las funciones se limitan a las horas y los minutos centrales, una elección que mantiene despejada la esfera y permite que el trabajo de grabado conserve todo el protagonismo.
Un brazalete rediseñado para ganar comodidad
El reloj incorpora un brazalete integrado de Lucent Steel™ cuya geometría se ha revisado para reforzar la comodidad y la elegancia. Los cinco primeros eslabones presentan una disminución más marcada, mientras que los situados junto al cierre son más estrechos, afinando visualmente el conjunto.
La hebilla desplegable triple incorpora un sistema que permite alargar el brazalete hasta cinco milímetros mediante un sencillo movimiento de tracción y presión. Esta solución facilita su adaptación a las variaciones de temperatura, los movimientos de la muñeca y los cambios de actividad a lo largo del día.
El resultado mantiene la continuidad estética característica de Alpine Eagle y suma una funcionalidad práctica a la construcción del reloj.

TimeForArt: el encuentro entre relojería y arte contemporáneo
La elección de Alpine Eagle para TimeForArt responde a una afinidad de valores. La subasta bienal reúne relojes excepcionales creados por destacados maestros relojeros y destina el 100 % de sus beneficios a apoyar a artistas contemporáneos a través del Swiss Institute, programas públicos de aprendizaje y talleres comunitarios gratuitos.
Para Chopard, esta iniciativa representa una oportunidad de explorar nuevas formas de expresión dentro de sus colecciones emblemáticas. Karl-Friedrich Scheufele, copresidente de la Maison, ha destacado precisamente la posibilidad de profundizar en el diálogo entre relojería y arte mediante una esfera concebida como obra artística.
La pieza también refleja el espíritu de Alpine Eagle, una colección vinculada a la historia familiar de los Scheufele. Su origen se remonta al reloj St. Moritz, propuesto en 1980 por Karl-Friedrich Scheufele a su padre. Décadas después, el impulso de la siguiente generación llevó a revisitar aquel diseño, dando lugar a Alpine Eagle en 2019.
La naturaleza, la transmisión del saber hacer y la innovación convergen así en un reloj que va más allá de la interpretación convencional de la esfera.
Una pieza única para celebrar los oficios artesanales
El Alpine Eagle 41 XP TimeForArt 2026 Edition 3, referencia 298635-3002, se presenta como una pieza única de Lucent Steel™. Su singularidad no reside únicamente en su exclusividad, sino en la transformación de una superficie de menos de un milímetro de grosor en una representación tridimensional del vuelo de un águila.
Con esta creación, Chopard reivindica el valor de los oficios artísticos y la capacidad de la alta relojería para establecer un diálogo con otras disciplinas. Una obra en la que la precisión mecánica y la sensibilidad artesanal se ponen al servicio de una misma inspiración: la naturaleza como fuente inagotable de belleza.









