Louis Vuitton Tambour Spin Time: cinco nuevas interpretaciones del Art of Travel

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Louis Vuitton amplía la colección permanente Tambour Spin Time con cinco nuevas referencias que llevan su emblemática complicación tridimensional hacia territorios como la alta relojería, los husos horarios, los materiales preciosos y la artesanía decorativa.

Desde hace más de un siglo y medio, Louis Vuitton entiende el viaje como algo más que el desplazamiento entre dos puntos. Desde sus primeros baúles, concebidos para acompañar a viajeros en trenes y transatlánticos, hasta su actual universo relojero, el Art of Travel continúa siendo uno de los pilares conceptuales de la Maison.

Pocas complicaciones representan mejor esa filosofía que Spin Time.

Creada originalmente en 2007 por Michel Navas y Enrico Barbasini, fundadores de La Fabrique du Temps, la complicación nació inspirada en los paneles mecánicos de salidas de aeropuertos y estaciones de ferrocarril. La idea era trasladar al reloj aquella indicación de horas saltantes y convertirla en una experiencia tridimensional.

El resultado fue el Tambour Spin Time, presentado en 2009 como el primer movimiento desarrollado por La Fabrique du Temps para Louis Vuitton. Doce cubos giratorios alrededor de la esfera se convirtieron desde entonces en una de las firmas relojeras más reconocibles de la Maison.

Ahora, el Spin Time entra en una nueva etapa con cinco referencias que pasan a formar parte de la colección permanente.

Una complicación nacida para viajar

La relación entre Spin Time y el viaje no es una metáfora añadida posteriormente. Su propia arquitectura nace de un objeto cotidiano asociado al desplazamiento: el panel de información de una estación o un aeropuerto.

Los doce cubos giran de manera secuencial y muestran la hora mediante una indicación tridimensional. Cuando llega la hora correspondiente, uno de ellos cambia de posición para señalarla, mientras los restantes permanecen en su estado neutral.

En 2011, Louis Vuitton adquirió La Fabrique du Temps, consolidando su presencia relojera en Ginebra y permitiendo reunir bajo un mismo techo la producción de movimientos, cajas y esferas.

Ocho años después, el décimo aniversario de Spin Time dio lugar al Spin Time Air, cuya arquitectura abierta dejaba los cubos suspendidos alrededor del movimiento.

En 2025 llegó un nuevo capítulo con seis referencias de edición limitada y una nueva generación de cajas y calibres desarrollados íntegramente en La Fabrique du Temps Louis Vuitton.

Cinco relojes, cinco formas de entender el viaje

La nueva colección permanente parte de aquella arquitectura para explorar cinco interpretaciones muy diferentes.

Entre ellas encontramos el Tambour Spin Time Green en oro blanco, el Tambour Spin Time Australia’s Opal en oro rosa, el Tambour Spin Time Air Blue en oro blanco, el Tambour Spin Time Air Antipode Blue en oro blanco y el sofisticado Tambour Spin Time Air Flying Tourbillon Salmon en platino.

Son cinco aproximaciones que comparten la misma complicación, pero utilizan materiales, colores y soluciones mecánicas radicalmente diferentes.

Tambour Spin Time Green: el viaje hacia la naturaleza

El Tambour Spin Time Green incorpora un nuevo tono verde profundo en una esfera que combina superficies satinadas y arenadas.

El color conecta directamente con conceptos como exploración y naturaleza, reforzando la relación conceptual entre Spin Time y el espíritu viajero de Louis Vuitton.

La caja de 39,5 mm está concebida como una de las proporciones más versátiles de la colección permanente y ofrece una hermeticidad de 100 metros.

Los doce cubos numerados mantienen la configuración original de Spin Time: cada uno gira en el momento correspondiente para indicar la hora, mientras que una cara de tono más claro identifica la hora actual.

La estética se prolonga hasta la correa de caucho verde, cuyo acabado acolchado reproduce el motivo en V presente también en la masa oscilante de oro rosa visible a través del fondo de zafiro.

Por primera vez en este tamaño de caja, el fondo transparente permite contemplar el calibre automático de manufactura ST13.01, con su volante de espiral libre y masa de remontaje de oro rosa de 18 quilates.

Australia’s Opal: una esfera que cambia con la luz

El Tambour Spin Time Australia’s Opal lleva el concepto de viaje hacia el territorio de las piedras naturales.

Es la primera vez que el Tambour incorpora una caja de oro rosa de 18 quilates, combinada con una esfera realizada en ópalo australiano azul.

La piedra aporta una superficie cambiante que oscila entre tonos índigo, turquesa y azul cerúleo dependiendo de la incidencia de la luz. Pero su presencia no se limita al centro de la esfera: también aparece entre los doce cubos del Spin Time.

La elección del ópalo exige un trabajo especialmente cuidadoso. Cada piedra debe responder a criterios específicos de calidad y estética antes de ser seleccionada.

Los índices están engastados con diamantes talla baguette, mientras que zafiros talla baguette recorren el bisel y las asas, reforzando la conexión cromática con el ópalo.

El trabajo de engaste requiere aproximadamente tres días completos por parte de los especialistas de La Fabrique du Temps Louis Vuitton.

Spin Time Air Blue: los cubos suspendidos

El Tambour Spin Time Air Blue recupera la arquitectura abierta que caracteriza a la familia Air.

La esfera, realizada en el característico azul de Louis Vuitton, permite que el calibre ST13.01 parezca suspendido en el centro de la caja, dejando los doce cubos visibles en tres dimensiones.

En un detalle particularmente ingenioso, los doce cubos forman las letras de Louis Vuitton.

La lectura continúa siendo intuitiva: el cubo correspondiente a la hora actual se diferencia mediante un fondo blanco con texto plateado, mientras que los restantes presentan el texto plateado sobre fondo azul.

La caja mide 42,5 mm y está realizada en oro blanco de 18 quilates, acompañada por una correa de piel de becerro coordinada cromáticamente con la esfera.

Los pequeños remaches pulidos situados sobre los cubos introducen además una referencia sutil a los remaches metálicos de los históricos baúles Louis Vuitton.

Spin Time Air Antipode: 24 husos horarios en 12 cubos

La interpretación más viajera de la nueva colección es probablemente el Tambour Spin Time Air Antipode Blue.

Su complicación consigue mostrar simultáneamente 24 husos horarios utilizando únicamente 12 cubos.

La solución consiste en situar dos ciudades con una diferencia horaria de doce horas en caras opuestas de un mismo cubo. Así, una cara puede corresponder a Los Ángeles y la otra a Dubái; Nueva York comparte cubo con Bangkok, mientras París se encuentra emparejada con las islas Midway.

La indicación día/noche permite además saber de un vistazo en qué momento del día se encuentra cada ciudad.

Es una interpretación particularmente coherente con la razón de ser de Spin Time: no complicar la lectura del viaje, sino hacerla más intuitiva.

El calibre ST12.01 gestiona esta indicación mundial integrada, mientras que la hora local se señala mediante un pequeño indicador amarillo cuya estética recuerda deliberadamente al pespunte utilizado en la marroquinería de Louis Vuitton.

La pieza mantiene la caja de 42,5 mm en oro blanco y una correa de piel de becerro a juego con la esfera.

Flying Tourbillon Salmon: cuando Spin Time entra en la alta relojería

El modelo más complejo de esta nueva familia es el Tambour Spin Time Air Flying Tourbillon Salmon en platino.

Aquí, la indicación tridimensional de Spin Time se encuentra con uno de los grandes símbolos de la alta relojería: el tourbillon volante.

La esfera en tono salmón fue desarrollada en colaboración con La Fabrique des Cadrans, después de evaluar diferentes tonalidades hasta encontrar el equilibrio adecuado con el gris frío del platino.

La combinación entre esfera salmón, caja de platino y correa de piel de becerro en tono tostado remite a una tradición estética particularmente vinculada a la alta relojería clásica.

En el interior trabaja el calibre de manufactura LFT ST05.01, cuya construcción requiere aproximadamente 50 horas de ensamblaje.

El movimiento combina la indicación Spin Time Air con un tourbillon volante central, una integración que exigió un desarrollo técnico considerable por parte de La Fabrique du Temps.

Incluso la jaula del tourbillon adquiere una identidad inequívocamente Louis Vuitton: su geometría reproduce la forma de una flor Monogram.

La propia caja de platino representa otro ejercicio de savoir-faire. Su mecanizado y acabado resultan más exigentes que en el oro de 18 quilates, hasta el punto de requerir aproximadamente el doble de tiempo de fabricación.

Una nueva etapa para La Fabrique du Temps Louis Vuitton

Las cinco referencias comparten algo más que la complicación Spin Time. Todas forman parte de una estrategia que busca consolidar esta arquitectura como uno de los grandes códigos relojeros contemporáneos de Louis Vuitton.

La caja Tambour, reconocible por su presencia contundente, funciona como hilo conductor de la colección. La Maison la compara con uno de sus históricos baúles: un objeto cuya identidad resulta reconocible incluso antes de descubrir lo que contiene.

Pero ahora el contenido es mecánico.

La nueva generación de movimientos incorpora códigos de acabado propios, como puentes microarenados, biseles pulidos, masas oscilantes de oro rosa de 18 quilates y rubíes transparentes incoloros.

El sello LFT, grabado en cada movimiento como una especie de pasaporte mecánico, certifica ese concepto de origen único: La Fabrique du Temps Louis Vuitton, Meyrin, Ginebra.

El viaje como complicación

Con estas cinco nuevas referencias, Louis Vuitton consigue algo especialmente interesante: convertir una misma complicación en cinco maneras distintas de hablar del viaje.

El verde mira hacia la exploración y la naturaleza. El ópalo transforma una piedra australiana en una experiencia cromática. El Spin Time Air lleva la arquitectura hasta una dimensión casi escultórica. El Antipode convierte los husos horarios en una herramienta intuitiva para el viajero global. Y el tourbillon volante lleva todo el concepto hacia el territorio más sofisticado de la alta relojería.

Cinco relojes. Una misma idea.

Porque para Louis Vuitton, el tiempo no es simplemente algo que se mide durante el viaje: también puede convertirse en una forma de viajar.