
Hermès revela su novena colección de Alta Joyería, una propuesta donde el diseño, la artesanía y la creatividad convergen para reinterpretar el universo ecuestre que forma parte del ADN de la Maison. A través de 90 piezas únicas, la firma francesa transforma elementos tradicionales de la equitación en auténticas esculturas de alta joyería, donde el movimiento, la materia y las piedras preciosas adquieren un nuevo lenguaje.
Alta joyería inspirada en el movimiento del caballo
La nueva colección nace de un principio esencial: la joya encuentra primero su propósito y después su belleza. Cada creación ha sido concebida para dialogar con el cuerpo, siguiendo sus líneas naturales mediante volúmenes fluidos, articulaciones invisibles y una ergonomía excepcional que convierte cada pieza en una prolongación de quien la lleva.
El caballo, símbolo histórico de Hermès, está presente de forma sutil. No aparece representado literalmente, sino que se manifiesta a través de su energía, su movimiento y la fuerza silenciosa que inspira toda la colección.

Los códigos ecuestres reinterpretados en Alta Joyería
Los grandes iconos del universo ecuestre se transforman en sofisticadas creaciones joyeras. El bocado de caballo se estiliza para revelar una intensa esmeralda; el estribo adopta una arquitectura depurada; mientras que el clavo de herrero, completamente engastado con diamantes, se convierte en una pieza escultórica protagonizada por piedras preciosas de extraordinario tamaño.
Cada elemento abandona su función original para convertirse en un ejercicio de diseño contemporáneo, donde los cierres desaparecen visualmente y las complejas soluciones técnicas quedan ocultas tras una apariencia de absoluta ligereza.

Piedras preciosas y materiales que evocan la naturaleza
La colección juega con una refinada paleta cromática inspirada en el universo del caballo. El jade negro y la perla de Tahití evocan la intensidad de los cascos y la profundidad de la materia, mientras que el oro rosa, los diamantes marrones y los tonos cálidos recuerdan la riqueza cromática del pelaje equino.
Por su parte, el oro blanco, el oro rosa y los pavés de diamantes generan efectos de luz que transforman el engaste en un auténtico material escultórico, aportando profundidad, volumen y una luminosidad excepcional.
La excelencia artesanal de Hermès
Las piezas destacan por una ejecución técnica extraordinaria. Complejos sistemas de articulación permiten que collares, brazaletes y joyas corporales acompañen cada movimiento con absoluta naturalidad, combinando flexibilidad y arquitectura en un equilibrio propio de la Alta Joyería de Hermès.
El resultado es una colección donde la innovación técnica permanece invisible, dejando todo el protagonismo a la pureza del diseño y a la belleza de las piedras preciosas.
Una colección de Alta Joyería concebida como un viaje sensorial
Las 90 creaciones que integran esta nueva colección dibujan un universo donde tradición y modernidad conviven en perfecta armonía. Inspiradas en los mitos, el legado ecuestre y la excelencia artesanal de la Maison, las joyas invitan a descubrir un paisaje sensorial en el que cada gema marca un ritmo propio y cada diseño celebra el movimiento como máxima expresión del lujo contemporáneo.
Con esta nueva colección de Alta Joyería, Hermès reafirma su capacidad para transformar su patrimonio creativo en piezas de extraordinaria sofisticación, donde el savoir-faire artesanal, la innovación y el diseño convierten cada joya en una auténtica obra de arte.




