Grand Seiko lleva la precisión extrema al territorio diver

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Grand Seiko vuelve a situar la precisión en el centro de su discurso relojero. La manufactura japonesa, que en los últimos años ha reforzado su identidad a través de una combinación muy reconocible de técnica, sobriedad estética y sensibilidad naturalista, presenta los nuevos Spring Drive U.F.A. Ushio 300 Diver, dos relojes de buceo integrados en la colección Evolution 9 que condensan buena parte de su filosofía contemporánea: funcionalidad real, belleza contenida y una exigencia cronométrica llevada al límite.

La novedad llega apenas un año después de que Grand Seiko introdujera el calibre Spring Drive 9RB2, el primer movimiento de la marca en recibir la designación U.F.A., siglas de Ultra Fine Accuracy. Aquella denominación no era solo un recurso comercial, sino la forma de identificar una nueva frontera en el universo Spring Drive: movimientos impulsados por un muelle real, pero capaces de alcanzar una precisión anual de ±20 segundos. Ahora, esa tecnología se traslada al reloj de buceo con el nuevo Calibre 9RB1, desarrollado para adaptarse a una caja más compacta sin renunciar a las prestaciones de una pieza profesional.

El resultado son los SLGB023 y SLGB025, dos referencias que Grand Seiko define como los relojes de buceo con movimiento Spring Drive más pequeños y precisos de su historia. La caja mide 40,8 mm de diámetro y 12,9 mm de grosor, unas proporciones especialmente contenidas dentro de una categoría en la que la robustez suele traducirse en volúmenes generosos. Esta reducción no es solo una cuestión estética o ergonómica. Responde al diseño compacto del calibre y permite que el reloj mantenga una presencia sólida en la muñeca, pero más equilibrada, cómoda y versátil.

Como ocurre en las mejores creaciones de Grand Seiko, la dimensión técnica convive con una lectura poética del paisaje japonés. El nombre Ushio, que significa “marea” en japonés, remite directamente al mar que rodea el archipiélago nipón. No se trata de una inspiración superficial, sino de una forma de conectar el objeto relojero con una sensibilidad cultural en la que la naturaleza actúa como fuente constante de formas, texturas y colores. Las esferas presentan un patrón ya asociado a los relojes de buceo de la marca desde 2022, ahora reinterpretado mediante dos gradaciones cromáticas: una azul y otra verde.

La versión azul evoca la profundidad del océano y la manera en que la luz se filtra bajo la superficie hasta perderse en tonos más oscuros. La verde, por su parte, se inspira en las aguas costeras poco profundas, más cercanas a la orilla y vinculadas a una idea de calma y transparencia. En ambos casos, el acabado decorativo no compromete la función principal de un reloj de buceo: la legibilidad.

Los índices prominentes del lenguaje Evolution 9 están trabajados con múltiples facetas y cortes diamantados que favorecen los juegos de luz, mientras que su forma rectangular permite una generosa aplicación de Lumibrite, el material luminiscente empleado por la firma. Las agujas, amplias y contundentes, refuerzan esa lectura inmediata que Grand Seiko considera esencial en cualquier instrumento profesional.

El bisel giratorio de 120 clics incorpora un inserto de cerámica, un material elegido por su resistencia a los arañazos y a la corrosión. La caja y el brazalete están realizados en High-Intensity Titanium, una aleación aproximadamente un 30% más ligera que el acero inoxidable y caracterizada por su tono brillante. Esta elección refuerza uno de los objetivos clave del modelo: ofrecer un reloj resistente, apto para el buceo y preparado para un uso intensivo, pero sin penalizar la comodidad diaria. La resistencia al agua alcanza los 300 metros, una cifra que confirma su vocación instrumental y lo sitúa dentro de los parámetros esperados para una pieza de buceo seria.

También el brazalete refleja esa atención al detalle funcional. Grand Seiko ha desarrollado un nuevo cierre de extensión con sistema de microajuste, pensado tanto para el uso cotidiano como para la práctica del buceo con traje de neopreno. El sistema permite un ajuste de hasta 24 mm en total: 6 mm mediante un microajuste en tres pasos y 18 mm adicionales gracias a la función de extensión. Además, el emblema GS integrado en el cierre actúa como mecanismo de bloqueo, evitando aperturas accidentales. Son soluciones discretas, pero importantes, que evidencian una concepción del reloj como herramienta y no solo como objeto de diseño.

El corazón de estos modelos es el Calibre 9RB1, ensamblado a mano por los artesanos del Shinshu Watch Studio, en la ciudad de Shiojiri, dentro de las instalaciones de Seiko Epson, en la prefectura de Nagano. Su precisión anual de ±20 segundos se consigue mediante un oscilador de cristal sellado al vacío, estabilizado durante un proceso de envejecimiento de tres meses, y un circuito integrado de nuevo diseño. Esta arquitectura permite reducir la influencia de factores externos como la temperatura, la humedad, la electricidad estática o la luz. Además, la frecuencia de cada oscilador se mide a diferentes temperaturas y esos datos se programan en el circuito integrado para permitir una compensación térmica precisa.

El movimiento ofrece 72 horas de reserva de marcha y presenta el indicador de reserva recolocado en el lado de la esfera. Esta decisión, además de funcional, tiene una lectura estética: integra una complicación útil sin romper el equilibrio visual del conjunto. Los nuevos Spring Drive U.F.A. Ushio 300 Diver no buscan únicamente ampliar el catálogo de relojes deportivos de Grand Seiko. Representan un paso relevante en la evolución de la marca porque trasladan su tecnología más precisa a un formato profesional, resistente y cotidiano.Principio del formularioFinal del formulario