
Jaeger-LeCoultre presenta una nueva interpretación del Duometre Heliotourbillon Perpetual, ahora revestido íntegramente de platino 950 y acompañado por un sofisticado brazalete integrado del mismo material. Limitado a únicamente 20 ejemplares, este excepcional guardatiempo reafirma la capacidad de la Maison para combinar innovación mecánica, precisión cronométrica y refinamiento estético en una sola creación.
Tras el debut del modelo en 2024, esta nueva versión profundiza en la filosofía técnica del calibre 388, un movimiento que une el emblemático concepto Duometre con un espectacular tourbillon multieje y un calendario perpetuo de gran complejidad.
Estética monocromática en platino 950
La caja de 44 mm, elaborada en platino 950, adopta las líneas redondeadas inspiradas en los históricos relojes savonette de bolsillo de Jaeger-LeCoultre del siglo XIX. Su arquitectura, compuesta por 40 elementos independientes, alterna acabados pulidos, satinados y microarenados que generan un juego de luces sumamente sofisticado.
Uno de los grandes protagonistas de esta edición es el nuevo brazalete integrado de platino, desarrollado específicamente para este modelo. Su construcción flexible de cinco filas garantiza comodidad en la muñeca y prolonga la armonía estética del reloj gracias a un trabajo minucioso de cepillados y biselados.
La esfera gris monocromática mantiene esa búsqueda de equilibrio visual mediante superficies opalinas, acabados azul celeste y detalles cepillados. Las agujas pulidas, índices aplicados y marcos de la gran fecha aportan contraste y profundidad a una composición altamente arquitectónica.
Un tourbillon triple eje de extraordinaria complejidad
En el lado izquierdo de la esfera se despliega el espectacular Heliotourbillon, una construcción formada por tres jaulas de titanio que giran sobre distintos ejes para mejorar la precisión y minimizar los efectos de la gravedad.
Este complejo mecanismo:
- integra 163 componentes,
- pesa menos de 0,7 gramos,
- y realiza movimientos simultáneos sobre tres ejes diferentes.
La primera jaula está situada a 90 grados del volante; la segunda, también a 90 grados de la primera; mientras que la tercera completa una rotación cada 60 segundos. Todo el conjunto se apoya sobre rodamientos cerámicos para reducir la fricción.
El resultado es un efecto cinemático hipnótico, visible tanto desde la esfera como a través de una apertura lateral de cristal de zafiro.
El concepto Duometre: precisión sin concesiones
El calibre 388 incorpora la tecnología Duometre, patentada por Jaeger-LeCoultre en 2007. Este sistema utiliza:
- dos barriletes,
- dos trenes de engranajes independientes,
- y un único órgano regulador.
Un tren alimenta exclusivamente la indicación horaria, mientras el segundo gestiona las complicaciones adicionales. Esta separación energética garantiza una entrega constante de fuerza al escape y, por tanto, una precisión cronométrica superior.
Calendario perpetuo y gran fecha
El Duometre Heliotourbillon Perpetual integra además un calendario perpetuo capaz de reconocer automáticamente:
- meses de distinta duración,
- años bisiestos,
- y ciclos calendáricos complejos.
El mecanismo no requerirá corrección manual hasta el año 2100, salvo las excepciones habituales de los años seculares.
Entre sus funciones destacan:
- gran fecha,
- fases lunares con precisión de 122 años,
- indicación de años bisiestos,
- y ajuste bidireccional de horas y minutos sin riesgo para el calendario, una solución extremadamente poco habitual en este tipo de complicaciones.
Una obra maestra limitada a 20 ejemplares
El nuevo Duometre Heliotourbillon Perpetual en platino representa una de las expresiones más avanzadas de la alta relojería contemporánea de Jaeger-LeCoultre. Su combinación de innovación técnica, acabados artesanales y sofisticación estética lo convierte en una pieza destinada a los coleccionistas más exigentes del mundo.




