
La nueva campaña de Tissot pone el foco en aquello que rara vez ocupa los titulares: el trabajo silencioso que precede a cada victoria. Madrugadas, rutinas incansables y momentos de concentración absoluta definen el camino de los deportistas que persiguen superarse día tras día. Es en ese territorio íntimo donde nacen la ambición y el progreso, mucho antes del aplauso.
A través de disciplinas como el baloncesto, el motociclismo, el ciclismo y el hockey sobre hielo, la campaña ilustra una verdad universal: el deporte es una expresión de perseverancia, valentía y pasión, donde el tiempo no se mide solo en segundos, sino en constancia.

Relojería y deporte: una misma filosofía
Esta visión conecta de forma natural con el universo de la alta relojería suiza. Al igual que el entrenamiento deportivo, cada reloj Tissot es el resultado de incontables horas de trabajo meticuloso, donde la precisión y la mejora continua son esenciales. La marca no persigue la perfección como un destino, sino como un proceso: una búsqueda constante que define la excelencia.
Los relojes Tissot no se llevan únicamente para marcar el tiempo, sino para representar la resistencia, la determinación y el valor del esfuerzo sostenido. Son compañeros de quienes entienden que el progreso se construye segundo a segundo.
Baloncesto: precisión, ritmo y decisión
En el baloncesto, cada instante cuenta. El tiempo y la precisión determinan el desenlace de una jugada, de un partido, de una carrera. Como Cronometrador Oficial de la NBA y la WNBA desde 2015, Tissot acompaña este deporte global en cada momento decisivo.
En 2025, la marca renovó su histórica colaboración con la NBA y se convirtió en Socio Presencial de los partidos de la liga en Europa, reforzando su compromiso con los aficionados del continente. Ese mismo espíritu se materializa en el nuevo sistema de cronometraje y el reloj de posesión redondo, ya instalado en todos los estadios de la NBA y la WNBA, un símbolo visible de precisión y fiabilidad.
Las ediciones de relojes inspiradas en la NBA trasladan esta energía a la muñeca, combinando diseño, rendimiento técnico y el alma de la competición.
Embajadores que encarnan la dedicación
El protagonista de la campaña es Damian Lillard, nueve veces All-Star de la NBA y uno de los jugadores más decisivos de su generación. Su trayectoria demuestra que todo logro comienza con un sueño y se consolida con trabajo constante. Embajador de Tissot desde 2021, representa una filosofía basada en la determinación y la confianza en el proceso.
A su lado, Tony Parker, embajador de la marca desde hace más de 15 años, cuatro veces campeón de la NBA y MVP, simboliza el éxito forjado a lo largo del tiempo. La nueva generación está representada por Moritz Wagner y Franz Wagner, campeones del mundo y de Europa con Alemania, y referentes del futuro del baloncesto internacional.
El tiempo recompensa a quienes perseveran
Desde la cancha hasta el hielo, desde la montaña hasta la pista, Tissot permanece junto a quienes viven su pasión sin concesiones. La campaña subraya una convicción esencial: los grandes logros no se miden por un solo instante, sino por todos los segundos que lo hacen posible.
Porque cuando la dedicación es constante, el tiempo deja de ser un límite y se convierte en grandeza.




